sábado, 30 de julio de 2011
Eres una jodida droga, mi droga. Estoy enganchado a ti y jamás tengo suficiente. Quiero más, y más y más. Rozar la línea de la sobredosis en tu cuerpo, esnifar tu olor con fuerza, y que se me quede guardado en mi memoria para cuando me entre el mono de ti. Pincharme cada una de tus palabras en mis venas y que recorra por todo mi cuerpo tu esencia. Alarmantemente soy un yonki de tu voz cada vez que me dices en voz baja que me quieres, mientras yo te pregunto (aun sabiéndolo) con voz de tonto ¿Qué? tan solo para que lo repitas y me vaya a dormir con una doble sonrisa; mensajes a cualquier hora del día, cada dolor de estomago cuando noto que te pierdo y alguna lágrima no confesada que habla de ti. Lo más desesperante es no querer desintoxicarme. Quiero morir por ti, una muerte lenta con sabor a tu nombre. Que me mate tu cuerpo, tu olor, tu voz, tus besos..
Decirte que te amo se me queda pequeño, alguien debería inventar nuevas palabras, para expresar lo que yo siento. Cada segundo que pasa te necesito más.. tantas veces que te digo que te amo..
Parece que las palabras se desgastan, pero mi amor por ti aumenta sin darme cuenta. Quiero que lo sepas, no te amo en pasado, no te amo en presente, ni te amo en futuro, es un amor sin tiempo, tampoco tiene distancias, es simplemente amor puro, cargado de ilusiones, lleno de promesas que no deben cumplirse porque ya se cumplieron todas al conocerte. Porque cuando te miro no me conformo con mirarte, deseo abrazarte para estar en ti, y también quiero conservar tu imagen como una fotografía en la que tu eres la luz que ilumina mis días.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario